Contaminación Visual
La contaminación visual puede ocasionar en el ser humano estrés, dolor de cabeza, migraña, trastornos de atención, agresividad, disminución de la eficiencia y accidentes de tránsito, pues la lectura visual afecta directamente la atención y el organismo de las personas.
Contaminación visual en Mar del Plata: carteles removidos
Según el Gobierno municipal, ordenar la publicidad callejera es necesario para evitar la contaminación visual y de esa manera mejorar la calidad de vida de los vecinos de Mar del Plata. Y también para ordenar el espacio público. Además, hay una cuestión de seguridad vial: un estudio demostró que los accidentes se triplican en las zonas con mayor cartelería.
Preservar al entorno visual de su saturación es una de las prioridades del Gobierno. Por eso, la Municipalidad realiza diariamente controles para desmantelar carteles publicitarios colocados sin autorización, potencialmente peligrosos y, además, causantes de la degradación del entorno estético.
Así, por ejemplo, se han retirado estructuras publicitarias instaladas en vías rápidas y cruces donde hay grandes riesgos de choque. En estos casos, la publicidad ilegal transgrede las reglas administrativas, pero sobre todo pone en peligro la integridad de las personas al introducir un elemento visual que distrae a los conductores en las zonas donde más concentrados deben estar. La contaminación visual, entonces, no sólo se vincula a un desorden estético, que afea el espacio público y que termina degradando las condiciones de vida de la población, también se refiere a transgresiones capaces de provocar graves accidentes.
Qué dice la nueva ordenanza
El nuevo Código de Publicidad busca limitar la cantidad y el tamaño de los carteles en la vía pública de Mar del Plata. Según el concejal de Acción Marplatense Leandro Laserna, las principales disposiciones de la ordenanza son las siguientes:
- No se permitirán las marquesinas en los locales comerciales y se otorga un plazo de 12 meses desde la promulgación para su retiro.
- La publicidad política o electoral queda sujeta a las disposiciones del nuevo código; se regulará igual que la publicidad comercial.
- No se permitirá la publicidad por medio de pasacalles.
- La ordenanza impide la colocación de volantes y calcomanías sobre vehículos estacionados.
- No se admitirá que anuncios en forma de carteles sean llevados o colocados sobre personas.
- La norma mantiene la prohibición de la colocación de anuncios que obstaculicen la vista al mar desde el nivel del suelo.
- Se prohíbe la presencia de anuncios que puedan poner en riesgo de accidentes a los transeúntes.
- Se restringe el uso de carteles tipo Led en vías de circulación vehicular para evitar toda distracción a los conductores.
- Se establece un registro de publicistas a fin de garantizar la transparencia y la responsabilidad por los hechos a los que dé lugar la actividad publicitaria.
- La ordenanza obligará a retirar una importante cantidad de carteles y adecuar la ubicación y el tamaño de los que, según la norma, puedan seguir siendo exhibidos.
- La norma prohíbe la existencia de toldos publicitarios, que tendrían que comenzar a ser retirados de manera progresiva.
- La instalación de cada cartel requerirá de la obtención de permisos municipales. - Para mejorar el control municipal se entregará un código de autorización publicitaria, que deberá ser colocado en un lugar visible del anuncio y mantenerse en óptimo estado de conservación.
Artículo
Publicado el 11/03/2012 en La Capital
Avanza la disminución de carteles publicitarios en Mar del Plata
El aumento de cartelería expuesta en la vía pública, sin seguir un criterio homogéneo respecto a su tamaño y distribución, se convirtió en un factor que afecta la arquitectura urbana de la ciudad.
Mediante la digitalización de la foto de una esquina de Güemes, la Municipalidad ejemplificó los cambios que producirá la nueva reglamentación sobre cartelería publicitaria.
El debate en torno a la contaminación visual, consecuencia del exceso y desorganización de los carteles publicitarios y otros elementos expuestos en la vía pública, no constituye una problemática exclusiva de Mar del Plata. El caos visual que genera, no sólo perjudica el paisaje urbano de zonas turísticas, sino que tiene también consecuencias negativas para la salud y seguridad de los vecinos.
Gran parte de las marquesinas, carteles al lado de las avenidas, sobre edificios históricos o muros, pasacalles, cables, antenas, pantallas luminosas, entre otros elementos; se encuentran distribuidos de manera indiscriminada por la ciudad sin seguir un criterio homogéneo en cuanto a su tamaño y distribución que los regule.
De este modo, el ciudadano se encuentra invadido por un exceso de información que le genera no sólo una sensación de caos; sino que incluso lo puede llegar a distraer si se encuentra cruzando una calle, o bien manejando un vehículo. Se dificulta así distinguir señales de tránsito, convirtiéndose en potenciales causales de accidentes y muertes.
En períodos electorales, como el que experimentó la ciudad en 2011, gran parte del espacio público quedó desvirtuado ante la sobreexposición de carteles, afiches, pancartas, pintadas sobre paredes, entre otros elementos. Muchas veces, con escaso resultado electoral y un alto costo fiscal al ser el Estado el responsable de limpiar el caos visual generado.
En Mar del Plata, no abundan las enormes pantallas led con publicidad luminosa como las que rodean a la Times Square de Nueva York, pero el avance de la publicidad de manera indiscriminada es una realidad que empieza a ser regulada en el mundo.
Menos carteles y publicidad
En líneas generales, las políticas implementadas en las grandes ciudades coinciden en reducir la cartelería expuesta, eliminar la existente sobre el patrimonio histórico y regular las zonas, tamaños y metodologías utilizadas para la publicidad callejera bajo una normativa homogénea.
Por ejemplo, en España está prohibido situar carteles en las rutas, y cada ayuntamiento establece normas específicas respecto al tamaño y ubicación de los mismos. Incluso, se restringen aquellas publicidades que promuevan la publicidad de tabaco y bebidas alcohólicas de alta graduación.
En la ciudad rusa de Moscú hace tan solo 20 años los carteles se limitaban a lemas partidarios, hoy en día los expertos aseguran se vive un caos visual. La ciudad se ahoga en publicidad, legal o ilegal, ya sea en edificios históricos o rutas. El alcalde de Moscú prometió reducir la publicidad exterior en un 20% para inicios de 2013, y por completo del centro histórico moscovita. Otras ciudades del exterior que enfrentaron reformas de sus códigos publicitarios para adecuarlas a esta realidad fueron Nueva York, San Pablo y Madrid entre otras.
La ciudad de Buenos Aires, a partir de su nueva ley de publicidad exterior, también debió enfrentar graves conflictos para hacer efectivo su cumplimiento. Se dividió la jurisdicción en zonas, autorizando distintos tipos de elementos publicitarios según cada una en cuestión. Al mismo tiempo se elevó el monto de las multas que deben pagar las empresas si no cumplían con la normativa. Si bien contó con el apoyo de muchos comerciantes que adecuaron sus carteles publicitarios, en algunas avenidas como Cabildo debieron contratar grúas que junto con un equipo de operarios e inspectores, iban retirando y multando a quienes no sacaban de manera voluntaria sus marquesinas. La avenida Callao fue declarada área de protección histórica y se prohibió la exhibición de cualquier tipo de marquesina en toda su extensión para poder apreciar el patrimonio arquitectónico de la misma.
Nuevo Código de Publicidad local
La contaminación visual no sólo afecta a los vecinos marplatenses, sino que también a los más de 8 millones de turistas que visitan Mar del Plata cada año. Si bien es cierto que muchos dueños de departamentos o comercios utilizan los ingresos extra de la publicidad para reparaciones del inmueble o pago parcial de servicios y/o impuestos, los mismos no pueden ser colocados de manera antojadiza. Los derechos de uno terminan donde empiezan los del otro. El darwinismo de carteles publicitarios impide visualizar las playas y el mar, o gran parte de las edificaciones históricas que posee la ciudad. Uno de los tantos casos testigos, es aquel que se observa cada temporada sobre parte del Teatro Auditorium, en donde un alud de carteles de distintas obras impide poder apreciar su fachada.
El nuevo Código de Publicidad impulsado por el gobierno local se propone avanzar en una solución al modernizar la normativa vigente. En conjunto con los comerciantes, se va a iniciar un proceso para regularizar las distintas fachadas de la ciudad. Por su parte, el Banco Provincia ha establecido una línea de crédito accesible de hasta 150 mil pesos y 36 meses de plazo, para poder permitir a los comerciantes financiar las reformas necesarias para adecuar sus locales a la nueva normativa.
Entre las principales medidas a aplicar se destacan la prohibición de todos los anuncios publicitarios salientes, marquesinas publicitarias, toldos, los pasacalles, los anuncios pintados en forma directa sobre la superficie de las fachadas, las pantallas de led, las banderas publicitarias, los carteles llevados o colocados sobre personas o sostenidos por ellas, la instalación de elementos publicitarios sobre aceras, calzadas, cordones, rotondas, avenidas o rutas, parques, plazas, cementerios, árboles, columnas destinadas al servicio público, señalizaciones históricas y turísticas, semáforos o demás elementos de equipamiento urbano y construcciones de dominio público. Del mismo modo, cualquier elemento publicitario que impida o dificulte la contemplación de monumentos o construcciones de valor histórico, incluso el mar.
Por otro lado, se prohíbe también la entrega de folletos a los vehículos en circulación o estacionados. Así también, la utilización de carteleras como cerramientos de terrenos baldíos, edificios abandonados u obras de construcción salvo que se ajusten al reglamento de construcciones, entre otras medidas. En caso de alguna duda los vecinos se pueden dirigir a la Municipalidad o sus delegaciones y/o distritos descentralizados, o bien consultar en
www.mardelplata.gov.ar
El 1 de noviembre del 2012 es la fecha límite para la adecuación a la nueva normativa, y será el inicio de un avance más hacia la consolidación de una ciudad moderna que garantice el desarrollo socioeconómico sustentable de las futuras generaciones.
Alejandro Aníbal García
Lic. en Economía
Lacapital.com